Conozco a los demonios,
demonios altos y bajos,
oscuros y claros,
demonios que me persiguen desde que tengo memoria,
los veo a la lejanía,
los veo por el rabillo del ojo,
siempre están ahí,
pero ninguno de ellos me asusta tanto
como darme cuenta que el más terrible soy yo,
porque no puedo escapar de mí misma,
de ellos puedo huir de muchas formas,
pero de mí no puedo escapar,
porque yo soy el demonio más oscuro,
porque me conozco,
porque puedo verme donde sea,
porque no he podido luchar contra quién soy,
porque vivo culpándome de todo lo que hago,
porque no puedo encontrar la paz,
¿por qué no puedo ser libre?,
cada vez que me veo en el espejo
veo a quien no quiero ver.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario